7/11/11
Tengo mucho tiempo sin sentarme de nuevo a escribir. Creo que había perdido la motivación a hacerlo. Se podría decir que últimamente mi cabeza se ha convertido en una esclavizante montaña rusa. Pero hoy estoy aquí de nuevo, bajo el mismo nombre pero con otra piel.
Mucho ha pasado en mi vida, estos últimos 2 años, han sido más que intensos, llenos de mudanzas, cambios, amores, estabilidad, rituales, flores y sobre todo aprendizaje, mi astrologa dice que es por la luna en Libra; No podría definir en qué punto de mi vida me encuentro ahora, ni hacia donde quiero caminar, pero si me queda claro que lo estoy haciendo.
Antes creía que caminar sin una buena ruta o mínimo un objetivo muy claro (por utópico que este fuera) no valía la caminata. Hoy no creo lo opuesto, creo en el punto medio. Me convertí en un barco a la deriva, en la búsqueda del “flote” perfecto que me llevara al éxito, Sin embargo, eso tampoco me funcionó. Hoy intento estar parado en el punto medio. Lo más posible, fluir ligeramente pero no perder los pies del piso. Antes me acuerdo que me sentía identificado con Perseo y con Ícaro, Y en gran parte me di cuenta que es porque tiendo a estar en los dos lados de la balanza o el héroe que vuela y corta cabezas sin miramientos, o el soñador que extiende sus alas al sol sin fijarse en el peligro que esto representa.
Una de las batallas principales que he intentado brincar es la de mi miedo. He aprendido a tenerlo todo y perderlo para volverlo a tener. Creo que la lección se aprendió claramente. Lo que sí es una realidad es que te dicen: “En esos momentos te das cuenta de lo que vale”, A mí no me pasó. En esos momentos la confusión era tan abrumadora que lo que me importaba era salir corriendo y no hacer un catálogo de valores. Ya después con calma, ahí sí, la vida te acomoda a los que se tiene que quedar. Depende que tan lleno o vacío te quedaste.
Mis obsesiones de han ido curando ligeramente, a veces solamente caigo en ellas pocos segundos del día, pero mi cabeza sigue siendo un torbellino de imaginaciones y fantasías. Claro nunca materializadas y pocas veces concientizadas para descubrir su raíz.
Ahora, específicamente hoy, estoy por concluir 21 días de ayuno y 5 de recuperación. Un ayuno líquido que me ayudo bastante a quitarme “peso energético” y me ha dado mucho más claridad.
No puedo aún especificar los cambios, pero internamente me siento más completo. Es una sensación de fuerza, pero desde el corazón. Ahora estoy muy motivado a hacer muchas cosas. Principalmente, quiero ser vegetariano, 21 días sin proteína animal me han dado una sensación de “ligereza y realidad”; Qué creo que con la carne no se obtiene fácilmente. Pero al mismo tiempo me entra ansiedad, como si estuviera perdiendo algo… ¡Cómo es la cabeza! ¿No?... Realmente estoy ganado al “quitarme” pero el hecho de no “tener” me hace sentir vulnerable y poco protegido.
Otra de las cosas que estoy viviendo es: ¡El MATRI-MO-NIO! No puedo creer que esto esté sucediendo. Tanto tiempo viviendo juntos te hace empezar a pensar en par, te crea nuevas preocupaciones, nuevas pasiones, nuevos acuerdos y juegos. La verdad este tiempo ha sido maravilloso, he encontrado mi reflejo en un espejo muy noble y afable. Me siento muy afortunado de compartir esto con una persona tan buena y llena. Por su puesto han existido crisis que crees que no brincas (puesto la intensidad de los dos) pero al final del día siempre todo empieza a brillar. Si hubiera una lámpara mágica le pediría que fuera todo justo como ha sido. Claro que hay cosas que cambiaría para el futuro, pero al final, son poquitas; Aunque muchos de nuestros problemas son decisivos, se puede decir que eso muestra que estamos creciendo, que tenemos batallas que no hemos librado, solo que ahora elegimos librarlas juntos.
Decir que no extraño mi pasado, en algunas cosas, sería mentir. Pero si estoy seguro que mi presente tiene una nueva mezcla de elementos que si dejo que se destejan y entretejan libremente, juro que me voy a llevar una grata sorpresa.
Ahora debo seguir con mis metas de 27 años. Espero no dejar de vivirlas y de verlas día con día.
Estoy muy emocionado, puedo decir que hace mucho no me sentía con tanta… Vida creo que esa es la palabra.
Comparto esto




