miércoles, 19 de agosto de 2009

Vivir como el Vino.

14 de agosto del 2009

(De hecho puse 2008 en mi cuaderno; no sé ni en qué año vivo)

Sweet avenue de Damien Rice me está alimentando está mañana; parece que mi vuelo será abordado tarde, después de jurar y casi hacer todo lo posible por perderlo.

Sigo trayendo en la cabeza el tema de fast food, fast love… fast life. No sé bien como lo voy a desarrollar. Si va a ser parte de un “learning to be a circle”, o si solo será independiente y vivirá por sí mismo.

Mi premisa sigue siendo está necesidad que tenemos por qué todo sea veloz e innecesariamente rápido y como preferimos pagar un precio más bajo, para adquirir algo con menos esfuerzo y claro menos sabroso…Justo como el vino.

Si la vida fuera como el vino, elegir las mejores uvas, después de criarlas en una vid bonita, regarlas bien, el sol les da cucharadas de vida ,y claro, alimentar la tierra, podarla “lucirte” con la vid. Después esperar, preparándote años y años. Para después de mucho esperar llegar a la mesa de una pareja festejando un aniversario, un hijo recién graduado, una familia cenando ó de compañía de un hombre joven en la tina tibia después de la jornada (seguro larga por la buena elección de vino).

Y así vivir, solo esperando, preparándonos, macerándonos, llenándonos, madurando, para salir a la luz. Después de ser custodiados por cristal y corcho. Y llegar grandiosos, llenos de cuerpo y con gran aroma, sabor y fuerza.

Creo que yo sería un vino tinto espumoso, un lambrusco algo dulce afrutado. Como para una comida en verano.

O también me gustaría ser un Glühwein (vino caliente) para hacer más cálidas las noches en la montaña, o en un día de frío en el corazón. Pero claro no dejaría pasar la oportunidad de vivir en un decantador de cristal, que a mi paso se tiñan las paredes y después de abierto esperar un poco más porque necesito “respirar”.

Y después cruzar la boca de alguien común, enamorándolo de mi sabor y me cuide para no terminarme pronto, que mi sabor le avoque grandes ideas, nuevas esperanzas pero sobre todo una nueva perspectiva de la vida. Para al final volverme solamente un recuerdo al cruzar completamente la botella. O volverme vinagre, si no supo cuidar.

Gotas tintas han llenado hoy mi cuaderno.

Soundtrack del post : Amor porteño de Gotan Proyect.